Los productores agrícolas necesitarán vender por lo menos el 48 por ciento de la soja que levanten en las próximas semanas para cancelar sus compromisos financieros de esta campaña, ya que se trata básicamente de planes canje o crédito comercial.
Así lo indicó el Centro de Agronegocios y Alimentos de la Universidad Austral (CEAG) luego de realizar un nuevo informe sobre percepción de los productores agropecuarios respecto de la marcha de la economía y el grado de confianza en el Gobierno de Mauricio Macri.
Según este muestreo, los agricultores deberán vender de inmediato unas 26 millones de toneladas para cancelar sus deudas. “Solo piensan almacenar el 31 por ciento del excedente, 8,7 millones de toneladas”, indica el documento.
A través del índice “Ag Barometer Austral” que elabora el centro, se revela que “el nivel de confianza de los productores revierte su tendencia positiva al mostrar en marzo una leve caída del 3 por ciento con respecto a enero”.
También mejora, aunque levemente, el ánimo de los productores con relación a la oportunidad actual de realizar inversiones. “Si bien las opiniones negativas continúan superando a las positivas, ha mostrado una leve mejoría ya que, en enero, 74 por ciento de los productores consideraba que no era un buen momento para realizar inversiones frente al 73 por ciento actual”, dice el informe de la Universidad Austral.
Con respecto a las expectativas futuras, el análisis sostiene que “si bien siguen teniendo un perfil positivo, han mostrado un deterioro en esta edición al caer un 9 por ciento y exhiben el valor más bajo de la serie”, mientras que, con respecto al presente, “los productores mejoran su ánimo, con un alza del 16 por ciento”.
A la cabeza del conjunto de preocupaciones de los productores, el informe revela que la situación financiera en materia de acceso al crédito y tasas de interés se lleva el podio, ya que 62 por ciento de los encuestados así lo sostiene, y llama la atención que en un año electoral, la cuestión económica supere a la política.
Siguiendo en la línea económica, el 46 por ciento sostiene que le preocupa la inestabilidad económica y la presión impositiva, y recién en tercer lugar, con el 29 por ciento, asoman las preocupaciones ligadas a cuestiones productivas tales como el clima, la infraestructura, la tecnología y el medioambiente.
Un 20 por ciento de los encuestados manifiestan preocupación por los márgenes, precios de venta y costos, el 18 por ciento se muestra en alerta por el contexto electoral, y por último, entran las cuestiones relacionadas con la gestión del negocio.
En este punto, el informe sostiene que “los productores estiman que, tendrán que vender 48 por ciento de la cosecha de soja y 44 por ciento de la de maíz para hacer frente a sus necesidades financieras de aquí a julio, mientras que sólo habían fijado precio a 8 por ciento de la soja, y a 13 por ciento del maíz. Esto hace esperar una fuerte presión vendedora en los próximos meses”. (fuente portal Bichos de Campo.com)