El próximo 1° de mayo no será un feriado más para la ganadería argentina. Será, según los protagonistas del negocio, el inicio de una nueva etapa productiva y comercial que puede redefinir la rentabilidad del sector durante los próximos años.
Tras más de dos décadas y media de negociaciones, el acuerdo entre la Unión Europea y el Mercosur comenzará a aplicarse y abrirá formalmente las puertas de un mercado de más de 700 millones de consumidores, con reglas comerciales significativamente más favorables para la carne bovina argentina.
Para Tomás Castro Sugasti, presidente de la consignataria de hacienda Trade Food, la dimensión del cambio todavía no está del todo internalizada en el campo. La oportunidad es concreta, medible en números y, sobre todo, inmediata.
“El 1° de mayo es una de las fechas más importantes para la ganadería argentina en los últimos 20 años. Estamos frente a una oportunidad comercial enorme, que va a impactar directamente en la rentabilidad del productor”, afirmó el consignatario.
A pesar de la magnitud del escenario, el vocero advierte que aún existe cierta subestimación del impacto real del acuerdo. En su visión, el mercado ya empezó a enviar señales, pero el proceso de adaptación productiva todavía está en marcha.
“A este acuerdo se lo ha catalogado como blando, pero en realidad introduce cambios estructurales en el negocio. Los productores tienen que empezar a correr hoy esta carrera de transición, porque el viento de cola ya está llegando”, señaló.
Un salto directo en la rentabilidad
El corazón del acuerdo está en la competitividad. Allí es donde se produce el cambio más visible y, al mismo tiempo, más contundente para los productores argentinos.
Hasta ahora, la carne argentina que ingresaba en la Cuota Hilton pagaba un arancel del 20%, al que se sumaba un 5% de retenciones. A partir del 1° de mayo, ese costo combinado caerá directamente a 0%, generando una mejora inmediata de 25 puntos en el negocio exportador.
“Estamos hablando de una posibilidad de un poder adquisitivo de los importadores de un 20% más. Ese diferencial se traslada al precio y termina impactando en el valor del novillo pesado”, explicó Castro Sugasti.
El cambio no se limita a la cuota tradicional. El acuerdo también crea una nueva cuota Mercosur de 99.000 toneladas, que se implementará de manera gradual durante los próximos cinco años. En el primer año se habilitarán 16.500 toneladas con un arancel del 7,5%, muy por debajo del nivel extra-cuota que hasta ahora rondaba el 50%.
En términos económicos, el impacto es significativo. Solo en la Cuota Hilton, el ahorro estimado para la cadena cárnica argentina se ubica entre 70 y 100 millones de dólares anuales, mientras que el precio de la carne en Europa se mantiene en torno a USD 8,30 por kilo carcasa, aproximadamente 40% por encima del promedio local.
“Es un cambio muy fuerte en la competitividad. Lo que antes era una barrera hoy se transforma en una oportunidad concreta de negocios”, sintetizó el referente.

